¿Desde qué emoción quieres vivir tu vida?

La semana pasada recibimos la visita de Manuel Mingorance, él se define como un hombre de acción, y nosotros, sin duda, no podemos estar más de acuerdo.

Su manera de ver la vida nos cautivó desde que empezamos a hablar con él; cómo vivir desde el mundo emocional de cada uno, no nos dejó indiferentes.

Manuel es un claro ejemplo de que ¡QUERER ES PODER!

¿Quién es Manuel Mingorance?

Manuel compagina las labores de director de Proyecto Hombre Granada, médico de urgencias en el Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias, sacerdote en la Parroquia de la Sagrada Familia y profesor en una escuela de negocios de Granada.

Desde pequeño tuvo inquietudes humanistas, y quería ser médico o cura.

A la hora de elegir la carrera que quería estudiar, sus opciones fueron Medicina o Filología Hispánica, pues también le gustaba escribir. Finalmente, se decantó por Medicina, y hoy sabe que acertó.

Manuel Mingorance nos cuenta que en 3º o 4º de Medicina, volvió a sentir la inquietud de ser cura. Al acabar la carrera, estuvo un año ejerciendo como médico.

Y al año siguiente, decidió entrar en el seminario. Estuvo allí durante 5 años, formándose para ser sacerdote.

Años después, en 2008, le propusieron ser director de Proyecto Hombre Granada. En 2009 aceptó el cargo y comenzó su formación de dirección y gestión empresarial.

“Durante todo un año estuve formándome para afrontar exitosamente la dirección del proyecto”.

Es sacerdote de la Parroquia de la Sagrada Familia y nos cuenta que es una labor dura, pero muy bonita a la vez, y que se encuentra muy a gusto allí:

“Vivir en el barrio hace que la gente me conozca y confíe en mí. Mi labor no se queda solo en la parroquia, sino que mis vecinos me conocen y cuentan conmigo cuando necesitan algo. Es un barrio en el que su gente necesita mucha presencia”.

«Me encanta la parte empresarial. La parte terapéutica la llevo también en mi día a día en la parroquia y como médico.»

Parece casi imposible, pero además de todo esto, dedica algún tiempo a la docencia en una escuela de negocios de Granada.

¡Pero todo no es trabajo! Manuel nos cuenta que hay que tener tiempo para todo y que disfrutar de tus hobbies es fundamental.

La silueta de dos personas en bicicleta, en un atardecer anaranjado.

Es una persona a la que le encanta viajar, se ha recorrido parte de Marruecos en bicicleta con sus amigos, y ahora están organizando para ir a Cerdeña.

“Recorremos el mundo en bici.»

¡Si te lo propones, puedes conseguir lo que quieras!

No vale todo

Manuel Mingorance defiende la importancia de trabajar desde un enfoque humanista, es decir, trabajar por la persona. Se ha formado para acompañar a personas que tengan problemas físicos, pero considera también fundamental la parte espiritual.

«En la empresa hay que hacer dinero, hay que trabajar, pero respetando a la persona, su dignidad.»

Esta parte también necesita ser curada. No se refiere a la religión, sino a las personas: “tenemos que ser plenos y encontrar nuestro camino”. Es muy importante saber escuchar, no solo oír. También es defensor de que la persona debe estar en el centro, que no vale todo.

La importancia de la parte emocional

Y os preguntaréis, ¿cómo es capaz de llevar a cabo todas sus tareas?

Nosotros también se lo preguntamos, y le pedimos algún consejo para la gente que quiere alcanzar una meta, emprender su propio proyecto; y aquí está su respuesta.

“CADA UNO DEBE DECIDIR DESDE QUÉ EMOCIÓN QUIERE VIVIR SU VIDA”

Manuel, nos habló de la importancia de la parte emocional; desde el punto de vista humano, opina que lo más importante es que cada uno decida desde qué emoción vivir su vida.

Dibujo de una nube de pensamiento, y en el centro una bombilla.

Las emociones hacen que interpretemos la realidad de una determinada manera. Esto supone que quien decida vivir desde la tristeza, todo lo que verá a su alrededor será tristeza.

Quien decida vivir desde la negatividad, se encontrará rodeado de un entrono negativo. Pero también se puede vivir desde la seducción, la ternura o la alegría. ¡Simplemente tenemos que elegir!

Es evidente que no basta con elegir, que hay que trabajar estas emociones. Pero si tenemos claro cómo queremos afrontar la vida, el camino es más llano.

En nuestra sociedad, tendemos a poner el foco en la carencia, en lo que no hay y, por lo tanto, en lo negativo. Y esto es algo que hay que trabajar tanto a nivel personal como empresarial. Debemos de poner el foco en los aspectos positivos.

Otro de los problemas es que le hemos quitado importancia al lenguaje. Decimos que hablar no tiene consecuencias, que las palabras se las lleva el viento, y esto no es así. Hablar es actuar.

No es lo mismo decir “he fracasado”, con la carga emocional que conlleva, a decir: “me he equivocado” o “he aprendido”. Esto es hacer un uso positivo del lenguaje, focalizar en lo positivo.

«Un bosque creciendo no se oye, pero se cae un pino y se forma jaleo.»

Sin duda, la persona que se mueva cognitivamente desde el “yo puedo”, pocas cosas se le van a resistir en la vida. Aunque es importante ser realistas con las metas, también hay que saber que trabajando duro se puede llegar donde uno quiera.

Pero claro, todo es un proceso, no consiste en levantarse un día, decidir que vamos a vivir desde una determinada emoción y listo. Si no que es un trabajo del día a día: el mundo emocional hay que trabajarlo.

Él no ve problemas, sino soluciones.

Es fundamental que las personas sean libres, no debemos imponer nuestras ideas. Un valor muy importante en la vida es la libertad: “quiero estar rodeado de gente libre”.

Lo realmente importante es conectar cada uno de nosotros con emociones expansivas, y así abrir posibilidades. La emoción que predomina es el miedo.

«El miedo no te deja avanzar, no te expandes.»

Y además de todo esto, para poder afrontar todo un conjunto de tareas es importante la organización.

«Hay tiempo para trabajar mucho y, organizándote, también tienes tiempo para realizar actividades que te gustan.»

Pero hay más: todo esto es posible gracias al trabajo en equipo. Hoy en día esto es muy importante, y a él le gusta formar parte de ese engranaje, para evaluar y coordinar las distintas actividades.

Gente chocando las manos en forma de puños, sobre una mesa de trabajo.

Esto facilita mucho la labor de cada uno y, por lo tanto, permite desarrollar tantos proyectos como uno quiera.

Esto supone delegar tareas y responsabilidades en los demás. Cada uno debe conocer sus competencias y saber confiar en gente responsable. El trabajo en equipo es fundamental, y más cuando se quiere llevar varios proyectos hacia delante.

Actitud Dakota

Para acabar, le preguntamos con cuáles de los adjetivos que definen Actitud Dakota se siente identificado. ¿Su respuesta?: Genuino, valiente, atrevido y auténtico.

Y nosotros no podemos estar más de acuerdo, ¿y vosotros?

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Logo rojo de Actitud Dakota y debajo Somos Tribu

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