Cartel de la Carrera Azul, en fondo azul y franja amarilla abajo. Representa una familia corriendo, con un carro de niño pequeño y un perro.

Una marea azul solidaria

A tan solo unos días de la Cuarta Carrera Azul por el Autismo, hablamos con David, vicepresidente de la Asociación de autismo Mírame de Granada, organización que está detrás de este evento deportivo.

Esta actividad tiene mucha repercusión en la provincia en la que se celebra: Granada, y os vamos a contar por qué.

¡Uníos a la marea azul!

¿Asociación Mírame?

Antes de entrar en materia, vamos a hablar un poco de los antecedentes de la Carrera Azul. Para ello, David nos ha contado un poco la historia de su familia.

En 2008 fueron padres por primera vez. Dos años después, saltaron las alarmas sobre el desarrollo de su pequeño. Tras varias visitas al pediatra fueron derivados al servicio de atención temprana.

Allí, finalmente, recibieron el diagnóstico de autismo de su hijo. La noticia fue como un jarrón de agua fría. En sus cabezas habitaban muchos falsos mitos en torno a este trastorno.

En esos momentos, comenzaron su etapa de duelo y aceptación. Necesitaban buscar apoyo y empezar a trabajar con su hijo para cubrir sus necesidades.

Tras mucho trabajo familiar, formando equipo con las profesionales que atendían a su hijo, fueron consiguiendo grandes avances en comunicación y conducta.

En todo ese proceso, la lectura en voz alta, jugó un papel fundamental en la aparición del lenguaje de Sergio, su hijo. Ahora, su lenguaje es fluido y tiene una comunicación funcional. Incluso, a veces, usa expresiones más refinadas de las esperables en un niño de su edad.

Todos somos diferentes. Apostar por la diversidad como fuente de riqueza, hace de nuestra sociedad un lugar mejor, un lugar donde todos y todas tenemos cabida y aportamos. Es muy importante aprender a convivir. Nadie es más que nadie.

En 2012 se incorporaron a la Asociación Mírame como socios, como familia, y allí encontraron mucho apoyo de otras familias en la misma situación. El aprendizaje fue muy grande, en pocos años se hicieron especialistas en el autismo de su hijo.

Unos dibujos de una chica en verde y un niño en rojo, con las letras de Mírame en esos colores.

Dos años después, en 2014, David consideró que, de algún modo, debía devolver a esa asociación todo ese apoyo que había recibido como familia. Esto le llevó a presentarse a las elecciones a junta directiva, ocupando el cargo de presidente durante los 4 años posteriores.

Su objetivo principal era mantener los programas que ya se habían puesto en marcha con el anterior equipo y ampliar miras hacia otros horizontes con el objetivo de cubrir las nuevas necesidades que se presentaban en los chicos y chicas que formaban parte de MÍRAME.

Sus líneas prioritarias fueron defender los derechos de las personas con autismo en la provincia de Granada en todos los ámbitos: educativo, social y sanitario y desarrollar un programa de concienciación más potente que permitiera dar una mayor visibilidad al trastorno.

Cuanto más se conoce el trastorno, más fácil y rápido es su diagnóstico y, por tanto, más rápido comenzamos a trabajar con nuestros hijos e hijas.

¿Cómo nace la Carrera Azul?

Tras dos años de presidencia, y viendo la repercusión que en Granada había tenido la marea rosa por el cáncer de mama, querían conseguir una marea por el autismo, una marea azul.

El azul es el color que representa el autismo y cada 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación de este trastorno. Conseguir una participación masiva en un evento deportivo solidario nuevo, era un reto difícil.

Organizar una carrera solidaria de las dimensiones de la Carrera Azul conlleva un trabajo ingente.

En 2015 hubo un intento fallido de carrera, pero no cesaron en su intento de conseguirlo. Al año siguiente, 2016, Inmaculada y Araceli, compañeras de David en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y coordinadoras del módulo de Gestión Sanitaria del Máster de Salud Pública que se cursa en esa institución, propusieron, como actividad práctica de su módulo, la organización de un evento deportivo solidario.

De ese germen inicial nació la I Carrera Azul por el Autismo; conocida en la EASP como la Carrera del Máster.

Cartel de la I Carrera Azul. Sobre fondo azul y con letras blancas, representa una familia corriendo, con dos corazones en dos corazones de tonos diferentes de verde.

Gracias al empuje y motivación de los alumnos y alumnas y al liderazgo que ejercieron desde la Asociación MÍRAME, esta primera edición tuvo una participación y un éxito que no se esperaban: más de 1.500 corredores y corredoras y más de 3.000 personas en las instalaciones deportivas disfrutando de una magnífica jornada de convivencia alrededor del autismo.

Fue una verdadera marea azul. Contaron con apoyo altruista de muchos sectores, entidades y personas.

No es solo una carrera…

Se ha conseguido marcar un día en el calendario con un evento que pone el foco en el autismo.

Además de la carrera, en el Polideportivo Municipal de Santa Fe, lugar donde se celebra, los y las participantes disfrutan de una jornada de actividades lúdico-deportivas.

La Asociación MÍRAME aprovecha ese día para intervenir en el recinto con pancartas que desmitifican el autismo. Incluso, los chicos y chicas de la asociación, montan un stand donde venden productos que ellos mismos y mismas han creado en sus talleres pre-laborales.

Dos fotografías de una estantería con manualidades hechas por los chicos y chicas de la asociación para venderlos el día de la Carrera Azul.

Con lo que recaudan de esas ventas van auto gestionando los gastos de su programa de recreo.

Ponerle cara al autismo es importante, ayuda a que los mitos caigan definitivamente. Poco a poco lo estamos consiguiendo. Aunque queda mucho por hacer.

Respecto a esto, le preguntamos a David y nos dice que el simple hecho de hablar de una carrera azul, y que ya se relacione con este trastorno, hace que la gente se interese y quiera saber más. Por lo tanto, los mitos van desapareciendo.

Las ediciones de la Carrera Azul

En la primera edición se consiguió una participación en el recinto de unas 3.000 personas; y en la tercera, una participación de casi 2.700 corredores y más de 4.000 personas en las instalaciones.

Para la de este año, la cuarta edición de la Carrera Azul, se tiene mucha expectación. Aunque, nos dice, que es difícil superar lo que pasó el año pasado. Sin duda, es emocionante ver cómo la gente participa en estos eventos y, año tras año, se supera el número de asistentes.

Pancarta con texto Rompe las Barreras y manos pintadas para la Carrera Azul

Cuando la carrera acaba, tiene mucha difusión en prensa y la gente comenta de manera muy positiva, en sus redes sociales, la experiencia vivida en el evento.

El feedback obtenido después de la Carrera Azul es increíble.

Si el año pasado el lema de la carrera era “Súmate a la estela azul”, el de este año es “Que el ritmo no pare”, esperando de nuevo una participación muy alta.

Para más información, podéis visitar la web de la Asociación MÍRAME.

Y para la inscripción a la Carrera podéis hacerla aquí, hasta las 12 de la noche del 2 de abril (las inscripciones tendrán camiseta gratis).

¿Quién se suma este año a correr por el autismo y hacer que el ritmo no pare?

¡Vamos a darle voz!

Al final, colaborar es cuestión de Actitud.

Logo rojo de Actitud Dakota sobre fondo negro y letras en blanco

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